El coste oculto de la complejidad tecnológica

Muchas empresas no tienen un problema de falta de tecnología, sino de exceso de complejidad. Cuándo herramientas, procesos, integraciones y automatizaciones crecen sin suficiente lógica de conjunto, la operación se vuelve más lenta, frágil y costosa de sostener. Este artículo explica por qué la complejidad tecnológica erosiona la eficiencia, la escalabilidad y la capacidad de decisión.